Que mejor canción para despedirse de alguien que “La chispa adecuada” — Héroes del Silencio:
Las palabras fueron avispas
y las calles como dunas
cuando aun te espero llegar.En un ataúd guardo tu tacto y una corona
con tu pelo enmarañado
queriendo encontrar un arco iris infinito.Mis manos que aún son de hueso
y tu vientre sabe a pan
la catedral es tu cuerpo.Eras verano y mil tormentas
y yo el león que sonríe a las paredes
que he vuelto a pintar del mismo color.No sé distinguir entre besos y raíces
no sé distinguir lo complicado de lo simple
y ahora estás en mi lista de promesas a olvidar
todo arde si le aplicas la chispa adecuada.El fuego que era a veces propio
la ceniza siempre ajena
blanca esperma resbalando por la espina dorsal.Ya somos más viejos y sinceros y que más da
si miramos la laguna como llaman a la eternidad
de la ausencia.No sé distinguir entre besos y raíces
no sé distinguir lo complicado de lo simple
y ahora estás en mi lista de promesas a olvidar
todo arde si le aplicas la chispa adecuada.México, hasta siempre, eso es todo.
bua, menudo conciertazo debió ser…
La verdad es que resulta difícil explicar todas las sensaciones que me produjo el concierto.
Cuando héroes estaban de moda, hace 11 y más años, a mi no me gustaban demasiado. El excesivo (para mis gustos de la época) guitarreo, las letras alegóricas a noches de drogas y putas, la insoportable personalidad de Bunbury. Todo era demasiado para mí. Aún así era evidente que los grupos españoles con más repercusión internacional hasta la fecha han sido Héroes y Mecano. Eso era innegable.
Hace unos tres años empecé a escucharlos
por culpa degracias a Manolo y, posiblemente por haber vivido bastante más, las letras comenzaron a cobrar sentido y fuerza en una época en que lo necesitaba.Cuando anunciaron la gira, no le dí mayor importancia, pero finalmente anunciaron la última fecha: Circuit Ricardo Tormo, Cheste, Valencia, 27 de Octubre. En uno de los momentos más bajos de mi vida, a todos los niveles, sentí que me arrepentiría toda mi vida si no aprovechaba la oportunidad histórica de ver al mejor grupo de toda la historia del rock español en el que aparentemente iba a ser el último concierto de su carrera, y que encima se celebraba a 80 kilómetros de mi casa. A primeros de Junio se pusieron a la venta las entradas. Esa misma mañana yo ya tenía la mía, a pesar de que el aforo era ilimitado. Unos 45 € que me dolieron en el alma en aquel momento en que no tenía donde caerme muerto y la cuenta en números rojos, pero tenía que ir.
Dos meses después empecé a trabajar, y eso incluía los sábados, así que cabía la seria posibilidad de que no pudiera llegar a tiempo (el concierto era a las 21h, si no recuerdo mal). Al final, tras discutir con la jefa y hacer una putadilla a una compañera pude acudir. Colas en la autovía, el reloj pasando y el tiempo justo para hacernos una Franziskaner en el parking, pasar corriendo los diversos controles mientras los primeros acordes de “Song to the siren”, de This Mortal Coil con Elizabeth Fraser sonaban, los empujones entre la gente para acercarnos a una distancia que permitiera veralgo mientras las pantallas mostraban a Bunbury y Valdivia grabados con la intro de El estanque. Luego, las pantallas subieron y ellos aparecieron. A partir de ahí, el éxtasis. Cantar a pleno pulmón durante casi 3 horas con sus 3 bises. La hora y media de cola para llegar a Valencia. La noche de marcha por la capital, con más pena que gloria.
Y al final, la sensación, que mantengo a día de hoy, de que nunca me hubiera perdonado si no hubiera ido.
…y yo tampoco.
Manolo, me alegro, que mi esfuerzo me costó convencerte.
Bueno, y pensar que el post no tenía nada que ver con el concierto en sí…
Pensando en el concierto (y escuchando el album del Tour, porque hace semanas que apenas escucho nada más) me he dado cuenta de algo que hace todavía más especial la gira. Primera, en ella tocaron canciones que nunca o casi nunca habían tocado en directo (de hecho, prácticamente tocaron todo el repertorio). Segunda, el Tour te permite (re)descubrir muchas canciones que en su versión original eran, como poco, inferiores, y que ahora, diez años después y en directo, parecen completamente diferentes. Algunos ejemplos son “No más lágrimas” o “El estanque” que se convierten en auténticos temazos al ser escuchadas en directo. De hecho, cuando las escuchas en el directo se te quitan las ganas de oír la versión original del álbum porque suena apagada, insulsa, insípida, falta de pasión.
Otras, en cambio, suenan tal y como sonaban en los álbumes. Pero esas no había ninguna necesidad de mejorarlas
Es que se notó el cambio cuando entró el Phil Manzanera, Manzaneda? eeel… el tio ese de Roxy Music! XDDD . De ahí la importancia de la (buena) producción.
Por cierto, si convencido estaba, pero era nuestro primer concierto… tenía que hacerme de rogar… XDDDDDD
Relacionada con el tema, he encontrado esta otra crónica, bastante interesante, de lo que fue el concierto en El enano rabioso.
Por cierto que comenta que Phil Manzanera tocó dos canciones en Sevilla. ¿Recuerdas si estuvo en Valencia? No recuerdo que hicieran ninguna mención al respecto.
Nada más empezar el concierto yo entré en el Nirvana, que junto con mi memoria de pececillio y la Franziskaner entre pecho y espalda hace que… ¿por dónde iba? Ah, sí, apostaría a que sí que actuó, en una canción de “El espíritu del vino”, pero no me hagas asegurar mucho más.