Hoy me he ido en bici.
¿Que tiene eso de especial? Nada.
O a lo mejor, sí. Hacía alrededor de un año que no cogía la bici. La semana pasada ya hice varios intentos de cogerla: le hinché las ruedas, le pegué un repasillo… Da gusto como la dejaron en el taller. Desempolvé el cuentakilometros, lo puse en la bici y vi que no funcionaba. Una patada al sensor después, volvía a marcar la velocidad alegremente. Pero no me decidía a salir a la calle con ella.
Hoy lo he hecho. Estuve a punto de hacerlo ayer, pero estaba rendido y al llegar del trabajo me quedé dormido sobre la cama. Sí, a las 6 de la tarde. Qué pasa. Caí sobre la cama de látex y me dormí. Pero hoy he llegado todo espitoso. Estaba atrapado en mí mismo, necesitaba salir. Durante un instante el cansancio me ha superado y me he sentado frente al ordenador. Pero las ganas me han podido y al final me he cambiado y he salido. Con las prisas se me han olvidado los guantes, estar más de una hora apoyado sobre el manillar es muy incómodo.
He salido con la idea de pasear un poco, sin saber realmente cuanto aguantaría mi cuerpo después de tanto tiempo sin moverme por ahí. El día era ideal, no hacía ni pizca de viento, y el sol de mayo, a las 6 de la tarde, calentaba pero sin molestar. Después de un poco de calentamiento hasta la gasolinera (ya sabéis, nunca hay que hacer un viaje largo sin comprobar la presión de los neumáticos) he iniciado el viaje. Segundo plato y sexto piñón. Velocidad sostenida entre 20 y 21 Km/h. Como en los viejos tiempos. Esto marcha.
He seguido hasta el Grao, después hasta el Camí la Ratlla y, al ver que seguía fresco, hasta el Eurosol. Normalmente mis rutas ciclistas terminaban allí, donde terminaba el carril bici. Unos 11 kilometros y medio de paseo. Luego 10 minutitos de descanso, y vuelta para casa. Pero no tenia ganas de pararme. Necesitaba más, así que he seguido por el carril bici hacia el Torreón, carril que no existía todavía la última que cogí la bici. He decidido tomármelo con calma. Ha sido a la altura del Eurosol donde he empezado a sudar, así que he continuado a marcha de paseo. He parado un minuto en el mirador que hay a continuación, con la intención de dar la vuelta allí. No quería forzar demasiado la máquina el primer día y cansarme tanto que se me quitaran las ganas de volver. Pero el cuerpo me pedía más, así que he llegado hasta el Torreón del tirón. 14 Km en total. Me he sentado cinco minutos en la barandilla del paseo marítimo mirando a los que pasaban. Gente tomando el sol en la arena. Niños jugando. Perros olisqueando por el césped. Me he sentido con ganas de volver.
El camino de vuelta ha sido tranquilo. Cuando he llegado al final/principio del Pinar (según de donde se mire) y he continuado por el carril bici en pésimo estado y lleno de baches hacia el Grao me he empezado a cansar. Y a cabrear. He girado por la Avenida del Mar, ese trozo siempre se me hace el más pesado porque tiene una ligera pendiente a medida que te alejas del mar, y es justo el último tramo del recorrido. He subido intentando dosificar las fuerzas, pero a mitad de camino me he puesto a pensar en ti, en tus ojos, y en el momento en que te has despedido de mí esta mañana. Y en piloto automático he llegado a mi casa, sin ápice de cansancio y feliz como unas pascuas sólo por imaginarte a ti. Una ducha bien merecida, una visita a Mercadona a comprar algo de cena, un refresco fresquito completan un día redondo.
Al final del viaje, 28 Km, 94 minutos, ligeramente sobre los 18 Km/h de media, aunque la mayor parte del tiempo he mantenido la velocidad constante entre 20 y 21 Km/h. En los viejos tiempos solía hacer sólo 23 Km. Va a ser verdad que estoy mejor con 32 que con 30.
Para el lector ocasional, lo de hoy sólo ha sido un paseo en bici. Para los que me conocen bien, saben que ha sido el inicio de algo mucho más importante.
Etiquetas: bicicleta
-
Jejejeje!! hazte con un culotte pa lo del culete…. y eso a mantenerse en forma que es muy sano!

3 comentarios
Fuente RSS de comentarios para esta entrada
Enlace de trackback: http://hablandoconeva.com/2009/05/un-pequeno-pedaleo-para-un-hombre-un-gran-pedaleo-para-erh/trackback/