Children of men / Powder Blue

Antes iba mucho al cine. Todos los martes solía ir con una pareja de amigos míos a un multicine, en el que siempre solía haber una película que valía la pena ver. Los martes, con el carnet de la universidad, el cine nos costaba lo mismo que el día del espectador, pero podíamos sentarnos donde quisiéramos porque estaba vacío. Luego la calidad de las películas empezó a empeorar, su relación también, y así fue que dejé de ir al cine. Internet terminó de ponerle la guinda al pavo. Después, a raíz de mis numerosos problemas mentales, comencé a sufrir déficit de atención y, como resultado, soy incapaz de ver una película del tirón. De hecho, me cuesta horrores ver un capítulo de un serie del tirón, y eso que sólo duran 45 minutos. El ver una película de 90 a 105 minutos entera el mismo día se me antoja completamente imposible.

Pues ayer lo hice.

Me acosté en la cama dispuesto a empezar a ver una película, ya que mi disco duro no da más de sí, y navegué con el mando (bendito MythTV) la lista de películas. Había pocas que me llamaran la atención, y de las que lo hacían, no tenía los subtítulos descargados. Al final seleccioné una, no recuerdo muy bien porqué. Y me dispuse a verla.

Children of men se inicia con una escena incomprensible para el espectador ajeno a la historia. El impresionante plano secuencia que abre la película te introduce, de golpe, en una historia oscura, mórbida, que resulta gris y apagada al principio, pero que se va encendiendo a medida que la trama avanza, obligándote a seguir viéndola para conocer su desenlace.

La película está dirigida por Alfonso Cuarón, director de Y tu mamá también, película que le permitió entrar de lleno en el cine comercial dirigiendo Harry Potter y el prisionero de Azkaban. Children of men hace gala de una sublime fotografía, a cargo de Emmanuel Lubezki (Sleepy Hollow, Ali, Una serie de catastróficas desdichas de Lemony Snicket), que su gris tono británico, te introduce en una atmósfera opresiva, agobiante, sin esperanza por el seguro destino de la humanidad. El ideal uso de los largos planos secuencias, con un notable trabajo de preparación y sincronización entre actores, extras y efectos especiales, contribuye a engancharte sin remedio con la necesidad de saber a donde te va a llevar el siguiente fotograma. Hacía tiempo que no veía planos secuencia tan bellos como los que aparecen en la película. El actor protagonista, Clive Owen (el “otro” de Closer), cierra también con una notable actuación.

Puntuación final: Una de las películas del 2006, sin duda. Imprescindible.

Por otro lado, hoy he terminado de ver Powder Blue, eso sí, a cachos. La película plantea una historia de vidas entrecruzadas por el destino y/o la casualidad, nada nuevo hasta aquí. El planteamiento resulta interesante al principio y va aumentando de intensidad a medida que los personajes van mostrando sus debilidades. La película termina, sin embargo, de una forma un poco descafeinada, con una mezcla agridulce y una moralina positivista que no va conmigo. Mención aparte es la presencia en la película de la guapísima y atractiva Jessica Biel () no sólo desarrollando un excelente papel, sino en una de las escenas más calientes del cine de la última década. También tiene, como curiosidad, la aparición en un papel menor de un irreconocible Patrick Swayze.

La puntuación final: visible si no tienes nada más para ver, más visible aún si tienes ganas de verle los pechitos a la chica.

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3 Responses to Children of men / Powder Blue

  1. Vero says:

    Pues igual me veo la primera peli ^^

  2. José Luis says:

    Ups, me había comido una cosilla… bendito HTML…

    Vero, esta chula ^^ pero es gris y tetriquilla, no de miedo, sino de gris, bueno… yo me entiendo… xD

    La segunda sólo si te gustan las tetejas de Jessica Biel xD

  3. Vero says:

    Hm la segunda no creo jajajaja