Durante muchos años el principal inconveniente de los sistemas operativos basados en Linux ha sido el soporte de hardware o, mejor dicho, la falta del mismo. El desarrollo de drivers en Linux tradicionalmente se ha realizado, a grandes rasgos, de cuatro formas diferentes:
- Drivers desarrollados por los propios fabricantes con licencia privativa, que se descargan de forma independiente al kernel. P. ej. los drivers de nVidia para sus chips gráficos.
- Drivers desarrollados por los propios fabricantes, con alguna licencia libre, y que son incluidos en el propio kernel.
- Drivers desarrollados por la comunidad a partir de la información técnica publicada por los propios fabricantes. Es decir, los fabricantes no desarrollan el driver pero sí que proporcionan los datos técnicos necesarios para que la comunidad los desarrolle.
- Drivers desarrollados por la comunidad mediante ingeniería inversa. Es decir, los fabricantes ni han desarrollado el controlador necesario, ni han proporcionado la información técnica necesaria para que otros lo puedan desarrollar.
Afortunadamente, en los últimos años la falta de soporte de hardware se ha ido solucionando por cualquiera de los métodos anteriores y así es habitual que cualquier distribución reciente de Linux funcione al 99% en ordenadores de sobremesa. Los portátiles, sin embargo, suelen montar piezas menos estándar y/o con un deficiente soporte por parte del fabricante, por lo que en ocasiones determinada funcionalidad no está accesible o es necesario trastear un poco para obtenerla.
Por otro lado, en los últimos años la aparición de los procesadores Intel Core, Core Duo y posteriormente los i3, i5 e i7 ha relegado a AMD a una presencia casi testimonial en el ámbito de los portátiles. De la misma forma, los fabricantes como Via, Sis, etc. han desaparecido del mercado de los chipsets para procesadores Intel en favor de los integrados de la propia Intel. Todos los chipsets recientes de Intel incorporan además de la funcionalidad estándar (buses, periféricos, etc.) un chip gráfico (HD 3000 en los últimos tiempos) de forma que no es necesario utilizar una GPU externa, reduciendo los costes de fabricación y el consumo de energía. Sin embargo, debido a que las GPU de Intel no son demasiado potentes, los integradores en numerosas ocasiones desean proporcionar más potencia al usuario, para lo cual es necesario añadir un chip gráfico adicional. El funcionamiento es similar a cuando en un ordenador de sobremesa con gráfica integrada pinchamos una tarjeta gráfica PCI-Express, es decir, la GPU integrada dejaría de utilizarse y todo el trabajo lo realizaría la gráfica PCI-Express, que sería además a la que iría conectado el monitor. De forma semejante en un portátil, la gráfica integrada queda sin uso y la gráfica adicional es la que se conectaría al panel LCD.
Sin embargo últimamente esa situación ha cambiado. Dado que Intel aparentemente se niega a fabricar plataformas sin chip gráfico integrado, a alguien se le ocurre una feliz idea: ¿Por qué no aprovechar dicha circunstancia? Y así nace el GPU switching, que no es más que el hecho de integrar una GPU externa además de la de Intel e implementar un método para cambiar de un chip a otro según según las circunstancias lo requieran. El más popular y que nos atañe es el nVidia Optimus, aunque AMD también implementó un sistema similar llamado ATI Hybrid Graphics. Con nVidia Optimus, el panel LCD va conectado a la gráfica integrada de Intel y la GPU externo de nVidia que se puede activar o desactivar a voluntad. Así, si el sistema no requiere de potencia gráfica o queremos conservar al máximo la batería, el chip más potente queda desactivado y es la GPU integrada el que realiza todas las tareas, sean 2D o 3D. En el momento que requerimos de mayor potencia gráfica, la GPU adicional de nVidia se activa y se encarga de generar los gráficos y almacenarlos en la memoria de vídeo, que es compartida entre los dos chips. El chip integrado, mientras tanto, se limita a poco más que coger de la memoria de vídeo la imagen ya generada y mostrarla en pantalla.
El sistema parece una gran idea: cuando no se requiere potencia nos limitamos a utilizar la GPU de Intel y de esa forma generamos menos calor y consumo, con lo que aumenta la duración de la batería. Si requerimos más potencia, la GPU de nVidia se activa mientras sea necesario, dándonos ese empuje extra que necesitamos. De esta forma podemos elegir entre las dos opciones: menor temperatura y mayor autonomía o, por el contrario, máximas prestaciones. Sin embargo, para los usuarios de sistemas operativos basados en Linux esto presenta un problema muy importante puesto que Optimus no está soportado en Linux y no hay planes por parte de nVidia para soportarlo.

Hoy en día, la mayoría de los portátiles de gama media y alta que están en el mercado incorporan la GPU integrada de Intel y una GPU adicional de nVidia, y virtualmente todas estas utilizan el sistema Optimus. Esto implica una de estas dos posibilidades si tienes un portátil con esta tecnología:
- Si el fabricante ha tenido a bien implementar una opción para elegir entre el chip integrado o el externo, mediante por ejemplo un ajuste en la BIOS, es posible que puedas activar la gráfica externa. Esto es así porque físicamente el panel LCD está conectado a las dos gráficas (hardware mux) en lugar de sólo a la integrada y mediante un componente hardware (hardware switch) permite conmutar entre una salida u otra. La falta de soporte por parte del driver supone que en la mayoría de casos tienes que realizar el ajuste al arrancar y mantener el ajuste durante toda la sesión, a diferencia de en Windows que al disponer de drivers con soporte para Optimus permite conmutar el chip al vuelo con un click de ratón. Si dispones de uno de estos portatiles es posible sacarle partido a la GPU externa, pero es complicado saber en qué casos dicha función está disponible y cabe la posibilidad de que un cambio en la BIOS por parte del fabricante nos pueda dejar sin ella.
- Si el fabricante no ha tenido a bien implementar dicha opción, sólo podrás utilizar la GPU integrada en el chipset de Intel. A pesar de haber pagado un plus por tener la nVidia. Y lo que es peor aún, en muchos modelos no es posible desactivar la gráfica externa, con lo cual ésta estará activa y consumiendo energía, aunque no puedas darle uso.
Existe una forma de hacer funcionar Optimus con Noveau, que son los drivers libres para GPU nVidia. Sin embargo, dada la falta de rendimiento y prestaciones como 3D, VDPAU, etc. de Nouveau, la solución dista de ser óptima.
En resumen, gracias a nVidia y su pésimo soporte, el procedimiento de elegir un portátil compatible con Linux, que gracias a los avances producidos en los últimos años se había vuelto en algo fácil, vuelve a convertirse en una tortura para los usuarios, que ven difícil conocer de antemano que hardware va a estar correctamente soportado en el sistema operativo que libremente eligen instalar. Yo, por mi parte, estoy a la búsqueda de un portátil con una Radeon HD5650. Ya os lo presentaré cuando forme parte de la familia
Por desgracia hoy en día sigue habiendo bastantes problemas en algunos aspectos informáticos.
Por lo que veo resulta que la nueva microarquitectura de Intel Sandy Brigde no está tan bien implementada como decian, ni siquiera se pueden unir fuerzas de los 2 chips gráficos no podemos usar en conjunto la gráfica integrada en la cpu más la pci.
O una o otra por narices, no le veo yo tan buena solución a esto de integrar los gráficos en la cpu y para nada es acertada esa comparación que hicieron hace unos meses los de Intel integrar los gráficos comparadolo con lo que en su día fué integrar en las cpu el coprocesador matemático o fpu, que entonces por lo general era independiente de la cpu allá a principios de los 90.
Como ellos dijeron se supone que al final lo veremos como una cosa normal al igual que lo de la fpu integrada en su día, no se yo, por regla general todo lo integrado no siempre es bueno como ejemplo las tarjetas gráficas o de sonido integradas en las placas de los ordenadores de marcas chapuceras como acer nunca son buenas y (ni hablar de los chipset que van montados sobre ellas), sobretodo los nforce de nvidia, solo saben montar placas mal optimizadas y con mal rendimiento de los buses entre otras cosas…
En general como no te hagas tu un muy buen clónico o te pases a la informática muy muy muy de alta gama como la marca Mountain no tienes nada que hacer.