A estas alturas de siglo XXI todo el mundo conoce al duo zaragozano Amaral. Desde la publicación de su primer álbum en el 98 han ido escalando puestos en las listas de ventas y llenando cada vez más horas en la radio, de forma lenta pero inexorable. Sin embargo, la canción que hoy quiero presentar no es, ni mucho menos, de las más conocidas. Nos situamos históricamente en el año 2000. Amaral publica su segundo álbum, Una pequeña parte del mundo, el cual obtiene un moderado éxito gracias a temas como Cabecita loca, Subamos al cielo y, sobretodo, Cómo hablar.
Mientras tanto, en la televisión nacional, uno de los hits de los últimos años, la serie Compañeros llega a su fin y los responsables deciden concluir la historia de Kimi y Valle a lo grande, realizando una película con ellos. Dicha película, No te fallaré, traslada unos años en el futuro a los antes adolescentes personajes de la serie, y como toda máquina audiovisual de generar dinero, la película necesita una banda sonora con un tema que enganche al público potencial. El pop fresco y tranquilo pero trascendente un grupo en ascenso como era Amaral resulta ideal para ello y así Al final se convierte en el tema principal de la banda sonora de la película.
Al final es un tema muy amaraliense en todos los aspectos, tanto en la música, como en la letra que tiene ese puntillo naif pero comprometido que Amaral suele utilizar en sus canciones. El tema pasó sin demasiada pena ni gloria por los medios, principalmente debido a que la película tampoco fue un enorme éxito que digamos. Sin embargo, por sus coros pegadizos y su letra positiva merece pegarle una escuchada o dos.
Introducción: Había pensado crear una sección semanal llamada “Canciones que es posible que hace mucho que no escuchas, pero que me apetece que vuelvas a oír, porque de verdad valen la pena”, pero un título tan largo no cabía en la cabecera de los posts, así que he decidido resumir el título de la sección en “¿Recuerdas esta canción?”
El objetivo de la sección es mostrar temas de calidad, que posiblemente en su momento se escucharon en radios, TV, etc., pero que con el paso de los años casi han desaparecido de la luz pública, o que permaneciendo todavía en emisoras de “refritos” (p. ej. M80, Kiss FM, etc.) el autor considera que, por su belleza, su valor cultural o social, o por las emociones que despierta, es oportuno recordar.
El honor de inaugurar la sección lo tiene U2. Es difícil hacerle justicia a un grupo que lleva una trayectoria tan larga, porque incluso el mejor Grandes éxitos corre el riesgo de dejar fuera excelentes canciones. En el caso de U2, hay una época en la historia del grupo considerada una época oscura por ciertos fans. En ella se enmarca el tema que os quiero presentar.
Para situarnos históricamente, hay que recordar que U2 destacó a lo largo de los 80 con varios discos (War, October y sobretodo The Joshua’s Tree) que mostraban un pop-rock serio, agresivo, donde las guitarras y solos eran parte fundamental de la música. Ello contrastaba con los movimientos y grupos de la época, que destacaban precisamente por abandonar el rock y exprimir al máximo la electrónica, en algunas ocasiones con resultados excelentes y en otras, desastrosos. U2 obtuvo un gran éxito con una música que precisamente huía de la electrónica para refugiarse en el rock y la acústica más tradicional.
Con final de la década se invierte la tendencia. En su último disco hasta la fecha, Achtung Baby, U2 incluye varias canciones, principalmente Zoo Station y The Fly, que introducen sonidos electrónicos e industriales. Durante la gira Zoo TV que siguió al album, U2 continuó explorando dichos sonidos, culminando con la publicación de Zooropa justo antes de la finalización de Zoo TV. Originalmente destinado a ser un EP, Zooropa es un álbum que muestra un U2 completamente diferente, repleto de sonidos trance, techno e industriales, donde los solos de guitarra desaparecen para dar paso a guitarras rítmicas ridículamente distorsionadas, en un mercado musical totalmente dominado por el grunge, en plena efervescencia del britpop y la popularización del rock alternativo y, posteriormente, del indie.
Finalmente, después de algo de experimentación más, U2 publica Pop, álbum dominado completamente por el techno y los ritmos electrónicos, aunque más oscuro de lo que su nombre en principio pueda sugerir. De hecho, The Edge definió el álbum como “tan lejano a U2 como puede ser”. El primer single publicado de dicho álbum es Discothèque, que es la única canción de dicho álbum que U2 ha tocado en todas las giras desde la salida del mismo. Discothèque presenta al U2 menos rockero, y marca de alguna manera el inicio de su transición de vuelta al rock, después de que Pop fuera uno de los álbumes menos vendidos del grupo.
Problemas de tiempo y de organización provocaron que el disco saliera al mercado sin terminar o sin pulir, según a quien le preguntes. Por ello algunas canciones fueron remezcladas posteriormente. Aquí está la nueva mezcla de Discothèque que se realizó para el álbum The best of 1990-2000, considerada como la versión definitiva del tema.
Nunca he tenido claro cuales son las canciones que más me gustan de Mecano. Normalmente va según el día, de pronto hay canciones que me vienen a la cabeza, sin saber porqué, después de meses sin oírlas. Éstas tres son las que normalmente considero que me gustan más, y las que hoy me apetece escuchar.
De propina, un pequeño regalo: Jose María cantando El uno, el dos y el tres antes de la grabación de Aidalai, canción que es relato de la propia extinción del grupo.
Ejemplo personificado de los excesos de los 80 (y los 90, y los…) Antonio Vega se ha ganado a pulso el ser uno de los mejores compositores españoles de la historia. Músicas que emocionan, letras profundas. En esta ocasión os presento El sitio de mi recreo, posiblemente su mejor canción.
A continuación una colaboración con Amaral, allá por el 2004, donde Antonio Vega canta junto a Eva una de las mejores canciones del grupo, Cómo hablar.
La música de Gotan Project, te estimula, te mece, te acaricia, te besa. Un Dj francés, un músico suizo y un intérprete argentino. De tan heterogeneo grupo, sólo podía salir algo original.