Eva y la felicidad

—Eva, durante mucho tiempo he estado persiguiendo la felicidad. Pero ella, que es rápida y veloz, se me escapa. Soy lo suficientemente inteligente, y he atendido a las suficientes clases de meditación, para saber que la felicidad no es algo que se consigue de forma externa, sino que es algo que debe crecer desde el interior, debe surgir de uno mismo, porque es la única forma de conseguir una felicidad auténtica y duradera. Lo otro es un espejismo que dura apenas un momento. En cuanto a inteligencia emocional, en cambio, debo ser retrasado.
—¿Por qué dices eso?
—Porque no consigo generar una felicidad que duré más allá de unos instantes en el mundo virtual de mi cabeza. Los instantes de auténtica felicidad que he tenido han sido cuando en algún momento de tranquilidad, me he puesto a soñar despierto imaginando que había alguien a mi lado. Y durante ese instante me siento feliz. Pero entonces recobro la consciencia de lo que me rodea y esa sensación se desvanece, como lágrimas en la lluvia. Continue reading