<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
	xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
	>

<channel>
	<title>Hablando con Eva &#187; enfermedad</title>
	<atom:link href="http://hablandoconeva.com/tag/enfermedad/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>http://hablandoconeva.com</link>
	<description>Conversaciones de un adolescente de treinta y tantos con su costilla flotante</description>
	<lastBuildDate>Fri, 21 Oct 2011 11:19:36 +0000</lastBuildDate>
	<language>en</language>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
		<item>
		<title>Eva y la felicidad</title>
		<link>http://hablandoconeva.com/2008/12/eva-y-la-felicidad/</link>
		<comments>http://hablandoconeva.com/2008/12/eva-y-la-felicidad/#comments</comments>
		<pubDate>Fri, 05 Dec 2008 01:35:22 +0000</pubDate>
		<dc:creator>José Luis</dc:creator>
				<category><![CDATA[Hablando con Eva]]></category>
		<category><![CDATA[enfermedad]]></category>
		<category><![CDATA[Eva]]></category>
		<category><![CDATA[felicidad]]></category>
		<category><![CDATA[lágrimas en la lluvia]]></category>

		<guid isPermaLink="false">http://hablandoconeva.com/?p=207</guid>
		<description><![CDATA[—Eva, durante mucho tiempo he estado persiguiendo la felicidad. Pero ella, que es rápida y veloz, se me escapa. Soy lo suficientemente inteligente, y he atendido a las suficientes clases de meditación, para saber que la felicidad no es algo &#8230; <a href="http://hablandoconeva.com/2008/12/eva-y-la-felicidad/">Continue reading <span class="meta-nav">&#8594;</span></a>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>—Eva, durante mucho tiempo he estado persiguiendo la felicidad. Pero ella, que es rápida y veloz, se me escapa. Soy lo suficientemente inteligente, y he atendido a las suficientes clases de meditación, para saber que la felicidad no es algo que se consigue de forma externa, sino que es algo que debe crecer desde el interior, debe surgir de uno mismo, porque es la única forma de conseguir una felicidad auténtica y duradera. Lo otro es un espejismo que dura apenas un momento. En cuanto a inteligencia emocional, en cambio, debo ser retrasado.<br />
—¿Por qué dices eso?<br />
—Porque no consigo generar una felicidad que duré más allá de unos instantes en el mundo virtual de mi cabeza. Los instantes de auténtica felicidad que he tenido han sido cuando en algún momento de tranquilidad, me he puesto a soñar despierto imaginando que había alguien a mi lado. Y durante ese instante me siento feliz. Pero entonces recobro la consciencia de lo que me rodea y esa sensación se desvanece, como lágrimas en la lluvia.<span id="more-207"></span><br />
—¿No eres feliz entonces?<br />
—No, para nada.<br />
Eva hizo una mueca y permaneció callada.<br />
—¿Y tú, Eva? ¿Eres feliz?<br />
—Ehm&#8230; no me he parado a pensarlo. Supongo que sí.<br />
—Si no la has echado en falta, posiblemente es que lo eres. Normalmente uno suele preguntarse acerca de las cosas que echa en falta. En mi caso, es la felicidad. Y también otras cosas, pero de esas no hablamos hoy.<br />
—¿Entonces sólo eres feliz cuando sueñas?<br />
—Bueno, alguna vez sí que he sido feliz. Sólo es que esa felicidad es momentánea, pasajera. Es una felicidad que viene del exterior, que no te nace de dentro. Por eso es efímera, porque en cuanto el factor externo que te la produce desaparece, la felicidad se diluye como una gota de leche en una taza de café.<br />
—¿Y cuando fue la última vez que fuiste feliz?<br />
—Esa es fácil, la recuerdo bien. Fue hace unas 3 semanas. Estaba en la cama enfermo, con un gripazo de narices. Una persona se enteró y vino a verme, a cuidarme, a consolarme. Ni siquiera recuerdo cuando fue la última vez que alguien hizo algo así. Ella vino, me arropó, me abrazó, me achuchó, me hizo cosquillas, me hizo reir y soñar. Durante esas dos horas me sentí especial. Sentí que alguien se preocupaba por mi. Me sentí querido. Durante esas dos horas fui completamente feliz.<br />
—¿Y entonces, que pasó?<br />
—Que unas horas después alguien tiró de la cadena y todo se fue por el retrete. Y ya no se qué pasó ni como fue, sólo se que la felicidad se perdió&#8230;</p>
<p><em>&#8230;como lágrimas en la lluvia</em>.</p>
]]></content:encoded>
			<wfw:commentRss>http://hablandoconeva.com/2008/12/eva-y-la-felicidad/feed/</wfw:commentRss>
		<slash:comments>7</slash:comments>
		</item>
	</channel>
</rss>

