Agosto

Tarde de domingo. Agosto. Paella y Coca-Cola para comer. Salgo a la terraza del apartamento. El sol ilumina la playa con una intensidad casi cegante. Algunas personas dormitan debajo de sus sombrillas. El estómago me pesa. Los párpados también. La brisa del mar me rodea y me refresca. Me relajo. Apenas se oyen ruidos, voces unas terrazas más allá, un coche que gira a lo lejos. Miro el mar azul, intenso. Una sensación plácida me invade. Es la tarde perfecta. El momento perfecto. Pero…

Algo me falta a mi lado.

Me faltas tú.