Nueva Tarifa Simple de contrato Vodafone

De entre todas las tarifas nuevas que Vodafone lanzó ayer 7 de junio destaca la Tarifa Simple. La Tarifa Simple se caracteriza por no tener ningún beneficio asociado, es decir, no dispone del clásico 90×1 por ejemplo. Por contra, el precio al minuto es de sólo 11,9 céntimos, lo que mejora significativamente el precio de la anterior tarifa con tarificación por segundos, el Contrato Clásico, cuyo precio al minuto es de 18 cts. La Tarifa Simple mantiene el establecimiento tradicional de 15 céntimos frente a los 12 del Contrato Clásico, pero al ser el precio al minuto significativamente más bajo, la llamada nos va a salir más económica con esta tarifa a partir de unos 50 segundos de duración.

Con esta tarifa Vodafone se posiciona de forma interesante para los clientes que mayoritariamente hacen llamadas cortas sin importar horarios y destinos pero que, por algún motivo (servicio, terminales, etc.), no están dispuestos a utilizar los servicios de los OMV, que habitualmente tienen precios al minuto más competitivos.

La contratación de estas tarifas está disponible en principio hasta el 30 de septiembre de 2010.

Vicisitudes vodafónicas

Promotor de Vodafone (P): Atención al Canal
Vodafone (V): Tuuuuuuuut…
V: Bienvenido al servicio de atencion al canal de particulares de Vodafone. Para inf…
P: <1>
V: Tuuuuuuuut…
V: Para conocer el estado de un contrato de portabilidad, pulse 1
V: Para conocer el estado de un contrato diferente de portabilidad, pulse 2
V: Para ñeñeñeñe, pulse 3
V: Para hablar con un ser vivo, pulse 4
P: <4>
V: Tuuuuuuuut…
P: Coño, que rápido
V: Bienvenido al servicio de información de altas de Vodafone, en breves momentos nos iremos a almorzar
P: ¿Comor?
V: Tuuuuuuuut…
V: Wawawawa wawawawa wawawawa wawawawa waaaaaaa
V: Wawawawawawawa wawawawawawawa wawawaaaaaa
V: Wawa wawa wawa wawa waaaaaaaaaa wawawaaaaaaaaa
V: Dundundun Tx Dundundun Tx Dundundun Tx Dundundun Tx
V: Wawawawa wawawawa wawaw…
V: Despartamento de activaciones, esta usteh hablando con Ambrosio. ¿En que puedo ayudarle?
P: Ooooolabuenas, te digo mi SFID, es A1234567A
V: ¿Su nombre?
P: Promotor
V: ¿Número de contacto?
P: 607123000, mira, mi consulta era…
V: ¿Número del cliente?
P: Ehhhhm… 607111222, verás, el problema es que Iris…
V: ¿DNI?
P: 12345678A…
V: ¿Temperatura basal?
P: ¿Qué?
V: ¿Cual es su consulta?
P: Eh, mira, tenemos una docena de contratos en el portal Iris colgados desde hace 6 meses, todos aparecen como Pendientes de revisar pero ya están activados. Os enviamos consultas por correo para que actualizarais el estado de los contratos, pero ni siquiera nos habeis respondido.
V: Un momento, voy a comprobar el estado de la línea.
P: Ok.
V: Wawawawa wawawawa wawawawa wawawawa waaaaaaa…
V: Un momento, estoy comprobando el estado de la línea.
P: Aham
V: Wawawawa wawawawa wawawawa wawawawa waaaaaaa…
V: Un momento, sigo comprobando el estado de la línea.
P: Mhhhmm
V: Wawawawa wawawawa wawawawa wawawawa waaaaaaa…
V: Un momento, estoy terminando de comprobar el estado de la línea.
P: ¬¬’
V: Wawawawa wawawawa wawawawa wawawawa waaaaaaa…
V: El contrato esta “En reproceso”
P: ¿Qué? ¿En reproceso? ¿Qué es eso?
V: Pues que todavía se está procesando…
P: ¿Desde el 17 de Julio?
V: Ah, pues eso es que se ha quedado colgado
P: No-me-di-gas
V: Un segundo que voy a consultar…
P: Consulta hijo, consulta…
V: ¿Perdón?
P: Nada, nada
V: Wawawawa wawawawa wawawawa wawawawa waaaaaaa…
V: Un momento, estoy consultando la consulta.
P: ¬¬’
V: Wawawawa wawawawa wawawawa wawawawa waaaaaaa…
V: La solución es rechazar el contrato y volverlo a tramitar.
P: ¿Perdón?
V: Que la solución es que rechaceis el contrato y lo volvais a tramitar.
P: Ehhhhh… o sea, la solución es rechazar un contrato que lleva 6 meses activado (¿El cliente se quedará sin linea?) y volverlo a tramitar (¿Y cruzar los dedos para que efectivamente le concedan el contrato?).
V: Fectivamente compañero. ¿Quieres que lo rechacemos nosotros?
P: No, no, ya lo hago yo, tranquilo.
V: ¿Alguna consulta más?
P: Nada más, muchas gracias.
V: Chasgracias por llamar a Vodafone.

Vodafone, los comerciales, las tiendas y su p*** madre

La historia es la siguiente: hombre, de mediana edad, responsable de una empresa, decide instalar ADSL de Vodafone en la misma y hacer portabilidad de las cuatro líneas de fijo/móvil que tiene. Quien sea que le ofrece el servicio le vende la moto muy bien y le cuela el pack completo sin tener en cuenta las incompatibilidades del servicio como, por ejemplo, que los servicios de fax, teleasistencia, TV de pago, etc. no funcionan porque la telefonía “fija” de Vodafone va a través de líneas móviles GSM (es decir, que no es fija).

Al cliente le instalan toda la pesca y descubre que el fax no funciona. Decide presentarse en la tienda Vodafone Enterneti del centro comercial La Pimentera. Dependienta informa que el fax sí que funciona perfectamente, sólo que para ello necesita un dispositivo PTR (o PCL o PLC, el cliente no lo tenía muy claro). Que ellas no disponen de él, pero que se persone en Mitg Merkat que allí tienen de todo.

Y en esas estamos que el cliente se persona delante de mí un miércoles a las 11:20 de la mañana.
—Oye, perdona, ¿dónde tenéis los PLC?

Tras mi cara de resignación, me pongo a preguntarle intentando averiguar que es lo que quiere exactamente, para mandarle a informática, al piso de abajo, al Tedoy Perlin o al Fue Verde, según el producto por el que pregunte. Y no, no tenemos fundas para los asientos del coche en Mitg Merkat por mucho que me digas que tu cuñado se las compró aquí.
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Ironía publicitaria

Algunas empresas, en su afán por publicitarse, son capaces de anunciarse en cualquier lugar.

Algunas empresas, en su afán por ganar dinero, son capaces de colocar publicidad de cualquier cosa.

El resultado puede ser, en ocasiones, irónico. Observemos este anuncio de Vodafone situado en la calle:

Cartel publicitario de Vodafone en una cabina de Telefónica

Los lectores avispados ya se habrán dado cuenta de la ironía:

Publicidad de Vodafone en una cabina de Telefónica

La publicidad de Vodafone está cubriendo por completo una cabina de Telefónica. En fin, dinero manda.